Sobre mí
Una vida a través del objetivo
Mi historia comenzó mucho antes de que yo naciera. Soy hijo y nieto de fotógrafos. Crecí entre carretes, luces y el olor a revelado en el estudio que mi abuelo fundó en 1923.
Esa marca, Férriz Fotógrafos, es más que un nombre para mí: es un compromiso con la calidad y la mirada atenta que ha pasado de generación en generación durante más de un siglo.

Formación y aprendizaje
Aunque la pasión fue heredada, decidí perfeccionarla con una formación sólida. Estudié Imagen y Sonido (especialidad en Imagen Fotográfica) y más tarde completé mi formación técnica en el CEV (1989).
Mis primeros pasos profesionales los di como ayudante en algunos de los estudios más prestigiosos de la capital, aprendiendo de grandes maestros como Antonio de Benito, José Luís Pérez y de mi padre, Alberto García Amador. Esas experiencias forjaron mi disciplina y mi respeto por este oficio.
Mi espacio, vuestra casa
Tras años de experiencia profesional y docente, hoy trabajo como fotógrafo autónomo volcado en mis clientes. Para dar lo mejor de mí, cuento con un estudio propio de 100 m², un espacio amplio y cómodo donde cuido cada detalle: desde el disparo inicial hasta el retoque final y la producción de la imagen.
Gracias a estas instalaciones, puedo abordar prácticamente cualquier desafío fotográfico, garantizando que el resultado sea exactamente lo que imaginas.